Cadaqués, 25-27 Sep. 448Km.
Septiembre 27, 2009
Hacía tiempo que Edu y Inma nos habían invitado a Cadaquès y finalmente el mes pasado, encontramos una fecha que nos iba bien a todos quedando para este finde.
El viernes salíamos de Andorra alrededor de las 16:00h. Tom había dibujado una ruta pasando por Francia que no me convencía y opté por el túnel del Cadí. Hasta allí perfecto, pero una vez llegados a Guardiola de Berguedà nos hizo ir por una carretera de montaña muy estrecha, la B-402 la cual, una vez pasado el puerto, se convierte en la GI-402. La velocidad era bastante reducida y el tráfico nulo hasta llegar a Ripoll.
Una vez pasado el pueblo nos metemos en otra carretera de montaña que permitía una marcha más rápida con las consiguientes rascadas al plegar en alguna que otra curva. En el punto más alto del puerto, vemos el cartel que indica la comarca de la Garrotxa. Parada y foto con vaca incluida.
Dejamos atrás las montañas y seguimos por la C-26 hasta Figueras, de allí a Roses para finalmente, hacer el último tramo con muchas curvas que nos lleva hasta Cadaqués.
Parada para la foto al cartel y, al meternos en las calles estrechas y pavimentadas con piedras, hemos tenido unos cuantos problemas para lograr no caernos. El último tramo he tenido que hacer bajar a Sonia, porsi…
Al oír el ruido de Ultra, Edu e Inma salen al balcón y nos hacen una señal. Edu baja a abrirnos, aparcamos y subimos.
Miro el reloj, hemos tardado 3h. y 40m. para hacer 277Km.
En casa también están Francesc, el hermano de Edu y su pareja Mónica. Están todos negros ya que, aprovechando las fiestas de la Mercè, han hecho puente y estaban allí desde el miércoles por la noche.
El tiempo de tomar unas cervezas y llegan también Vicens y Olga.
Salimos todos a cenar a un restaurante a comer pescado: pica-pica inicial donde no han faltado las anchoas y un segundo plato para cada uno, todo exquisito.
Al volver a casa, probamos unos “taps de Cadaqués”: pastelitos típicos de la zona que se preparan con ron quemado. Charlas, risas y a dormir.
A nosotros nos ha tocado el colchón hinchable matrimonial y tengo que reconocer que se duerme de coña. El único problema ha sido la luz del sol de la mañana que me ha dado justo en el ojo al no haber persianas en el apartamento.
Mejor, así nos hemos levantado a una hora decente para empezar las actividades. Divididos en dos grupos, hombres y mujeres, hemos comprado comida, bebida, hielo y algo de leer.
En seguida estábamos subidos al barco y dejábamos el pueblo a nuestras espaldas. El sol calienta, Inma nos hace de guía explicándonos un poco la historia del lugar y de la gente que vive allí.
En un breve espacio de tiempo, o por lo menos me ha parecido, llegamos al “Cap de Creus”, lo bordeamos y nos metemos en una cala llamada “Calip”, amarramos y al agua. Tengo que reconocer que los 20º al principio se notan bastante, luego ya te acostumbras y como si nada.
Pasamos allí buena parte del día, bañandonos, tomando el sol, charlando, riéndonos, comiendo, bebiendo y hasta pescando. Sonia lo ha probado por primera vez y como todo principiante ha tenido más suerte que los otros pescadores experimentados: Inma y Vicens. Al final varios pescaditos han llegados a casa.
Gracias que por la noche hemos ido a cenar a la pizzería “La Gritta” ya que mi estómago me estaba reclamando algo más que las galletitas de la mañana y el bocata del mediodía. Todo perfecto, me he comido mis platos y parte de otros satisfaciendo mi necesidad.
Tras la cena, unas copas y un billar en un bar musical y nos retiramos a casa donde seguimos con el cachondeo hasta las 2h.
Hoy hemos dormido un poco más y, cuando finalmente todo el mundo estaba listo tras desayunar, ducharse, etc. hemos salido a dar una vuelta.
Cadaqués es un pueblo muy tranquilo, se respira paz, las casas están pintadas de blanco y las puertas y persianas en azul o verde; sus calles suben y bajan, son de piedra, algunas lisas y otras de canto. Varios turistas pasean por ellas, sobre todo franceses. Nos encontramos con un mercadillo donde venden artículos de todo tipo en su mayoría de segunda mano.
Nos entra hambre y vamos a comer. Repetimos en “La Gritta” y esta vez probamos la pizza, buenísima.
A las 16:00h. nos despedimos y esta vez nos dirigíamos al norte, dirección Francia para probar la otra ruta. Todo bien hasta llegar al principio de los Pirineos donde la lluvia nos ha acompañado durante parte del trayecto. Finalmente llegábamos a casa sanos y salvos tras 4h. de viaje.
Muchas gracias a Edu e Inma por este fin de semana tan espléndido y a Vicens y Olga por su agradable compañía.
Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157622343174413/
Salidas en moto: Toulouse-Andorra, día 3, 280Km.
Agosto 9, 2009
Tras pagar la cuenta en el hotel, ponernos los trajes de lluvia, Tom nos saca de la ciudad en dirección norte. Está completamente tapado pero ni hace frío ni llueve.
El viernes al llegar no reposte y Ultra está seca, pienso que en autopista no habrá ningún problema pero cuando finalmente veo un cartel de gasolinera, éste señala 22Km. Bajo la velocidad a 80Km/h. y pongo la quinta.
Conforme nos alejamos de Toulouse una lluvia suave se nos acerca, justo en el tramo hasta alcanzar la gasolinera la suavidad se convierte en temporal. Depósito lleno 18,9l. casi estaba seco.
Nos re-incorporamos a la autopista y la lluvia no cesa. Al llegar a Montauban, Sonia prefiere regresar en lugar de ir a nuestro destino: Cordes sur Ciel, un bonito pueblo medieval. Lo dejaremos pendiente para otra ruta.
Una vez pasado Toulouse, la lluvia deja de caer, las nubes, el sol y algo de tráfico nos acompañan hasta la entrada de Andorra. A las 14:00h. ya estaba el agua hirviendo para nuestro plato de pasta.
El resto del domingo a descansar en casa.
Salidas en moto: Toulouse, día 2
Agosto 8, 2009
La frase de ayer por la noche de Sonia fue: nada, mañana nos daremos un paseo por el centro, no hay mucha cosa que ver.
08:30h. de pié, duchita, desayuno, una hora y media más tarde estábamos en la calle. Primer destino, un poco de naturaleza visitando los jardines Compans Caffarelli. Dentro nos encontramos una zona dedicada a Japón completa de casa, pequeño lago, un Buda y un tío sentado a modo yoga mirando la pared.
Salimos, pasamos delante del centro de congresos, donde vemos una mini concentración de BMW 850, el palacio del esport y el “Consell General”. Nos dirigimos hacia un puente y vemos el “Canal du Midi” que rodea la parte norte de la ciudad. Podemos ver en el también esclusas.
Regresamos hacía el centro para ver la Basílica de Saint-Sernin, la construcción románica más grande de occidente (www.romanicocatalan.com/02f-Otros/Francia/Toulouse/Toulouse.htm). Entramos, nadie vigilando, se pueden hacer fotos, recogemos un folleto y en el leemos que es larga 115m. y ancha 64m. y la altura en la parte superior es de 65m. Una pasada por aquel entonces ya que mi visión del románico se limitaba hasta hoy en las típicas iglesias pequeñas con campanario.
Nos dirigimos al nuestro tercer destino: el convento de los Jacobinos (www.jacobins.mairie-toulouse.fr/). Aquí también la altura es impresionante, al fondo un curioso sistema para ver el edificio de una forma distinta: a una altura de aproximada de unos 70cm. del suelo y una circunferencia de varios metros, hay una estructura redonda con un espejo, en su parte superior, el cual permite ver tanto las columnas portantes como el techo con una sensación de profundidad que visto de forma directa no se aprecia tanto.
Tras visitar el claustro, salimos y decidimos ir a comernos un plato para reponer fuerzas. Toulouse es una ciudad donde todos los bares y restaurantes del centro sacan en sus aceras mesas y sillas invadiendo asimismo el espacio del transeúnte. Están llenos de gente de todo tipo y edades. Los precios son populares, hay varias combinaciones de menús y lo más importante es que se come bien. Ambos optamos por un plato de carne con verduras.
Subimos por la rue de Metz, hasta alcanzar la catedral de Saint-Etienne (http://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Toulouse). Curioso ver como en una construcción se hayan podido fusionar dos iglesias en una en el transcurso de los siglos. Lo más impactante es su asimetría, entrando por la puerta original y siguiendo hacia el altar debemos torcer hacía la izquierda para estar en ele centro de la parte más reciente, digno de ver.
Volvemos a la naturaleza visitando los jardines de las plantas. Los franceses son la ostia, han logrado dibujar cortando plantas y flores algunos personajes de Walt Disney como Mikey, Minnie y Donald.
Ambos nos damos cuenta que la mayoría de parejas de aquí con hijos, no son ni uno, ni dos, son tres. Esto sí que es alzar la media.
Tras dirigirnos otra vez para el centro, pasamos por la plaza Occitane, con edificios relativamente nuevos, el teatro de la ciudad y las calles céntricas del las tiendas. Al llegar a la información de turismo, preguntamos por los cruceros por el río y la chica que muy amablemente nos atiende nos dice que en media hora sale uno. Allí que vamos porqué estamos ya muy cansados de andar.
Subimos y finalmente nos sentamos. el barco es bastante grande (www.sud-croisieres.com/index331.html) primero nos llevan por el canal de Brienne y luego por el río la Garonne. Nuestros cuerpos agradecen la hora y cuarto que dura la vuelta. Al salir nos vamos directos al hotel a descansar un rato.
Por la noche volvemos a salir para cenar un poco de pescado y hacer unas fotos nocturnas. Decidimos sentarnos en un restaurante cualquiera ya que todos tienen buena pinta, de hecho me paro delante de uno que pone: Bistro de la Daurade (http://www.bistrodeladaurade.com/) asociándolo al pescado pero no, Sonia me corrige y me dice que es el nombre de la plaza. Finalmente hemos cenado pescado acompañado de arroz al curry y un puré de zanahoria
Hoy Ultra ha estado parada, nosotros hemos hecho muchos kilómetros andando pero ha valido la pena, Toulouse se merece ser visitada por lo menos una vez en la vida.
Mañana hemos decidido visitar un poco la zona antes de regresar a casa.
Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157621980990780/
Salidas en moto: Andorra-Toulouse, día 1, 219Km.
Agosto 7, 2009
Anoche, mirando la previsión para el fin de semana, me quedé un poco triste ya que decía que habría nubes y tormentas. Quedaba entonces la duda razonable si irnos a Toulouse en moto o de lo contrario, en coche.
Desde luego la duda no ha influido en absoluto para poderme dormir como de costumbre.
Esta mañana ha amanecido con sol y alguna nube. Antes del medio día ya estaba en casa, cambio de ropa, maletas y Ultra en marcha. Puntual como un reloj estaba aparcado delante del curro de Sonia y el calor era asfixiante. Finalmente llega, se pone la chaqueta, el casco y los guantes y nos vamos.
Justo al pasar Encamp ha caído el primer chaparrón que nos ha acompañado hasta pasado Canillo. Al llegar al desvío del Por d’Envalira optamos por el túnel. La chica que nos ha cobrado nos dice que les encantan las Harleys y que no hace mucho había un montón en una concentración en Encamp y que hacían muuuucho ruido… como si yo no lo supiera, jeje.
En el túnel la temperatura bajó en picado y a la salida, como no, niebla, pero de la espesa que hay en invierno. Parada, Sonia se pone la parte de arriba del traje de lluvia, yo aprovecho para algunas fotos para el ABCs of Touring ‘09.
Poco después nos encontramos una caravana considerable para pasar la aduana, naturalmente me pongo a adelantar poco a poco y sin mayor complicación entramos en Francia.
Una vez pasado el tramo empinado y con curvas, la niebla se desvanece y acto seguido empieza una lluvia suave. Pasado unos kilómetros nos paramos otra vez y ambos nos ponemos los trajes de lluvias completos. Ahora la intensidad del agua es mayor.
Algunas paradas más para otras fotos a las letras U, D y Q y llegamos al tramo más recto que nos llevará hasta nuestro destino. Nos desviamos una vez más a Foix, la letra F me faltaba y vemos con gran sorpresa que hay un castillo aparentemente bonito, Sonia comenta de parar de regreso, le digo que vale.
El resto del trayecto ha discurrido por autopista y sin lluvia. Al llegar a Toulouse, Tom nos ha llevado hasta el dealer. Entramos, muchas motos, nuevas y usadas, poco merchandising y sobre todo, nada de pins, grrrr. Bueno, pa el hotel que vamos.
Situado relativamente cerca del centro el hotel de Brienne (www.hoteldebrienne.com) se reformó hace poco y los comentarios leídos en la web eran en su mayoría positivos. Está bien la relación calidad-precio incluyendo asimismo el desayuno, la conexión a internet y una amplia plaza para Ultra.
Tras lavarse el pelo y pelearse con la ducha, Sonia me pregunta si estoy listo, cómo no! Me pongo algo y salimos a pasear por el centro.
Siendo la cuarta ciudad por densidad de población de Francia, no parece una gran urbe, de acuerdo que estamos en agosto, pero la calma es el denominador común tanto para el tráfico cómo para la gente.
El centro histórico es relativamente poco extenso, damos una vuelta y nos entra hambre. Miramos varios restaurantes y finalmente entramos en un pseudo-italiano. Curioso ver a la única persona que está en el local haciendo de camarero, cocinero, R.R.P.P. y cajero cumpliendo en todas sus facetas. El tío sabe llevarlo muy bien sin estresarse ni descomponerse, cuando entramos habían dos mesas de dos parejas, mientras cenábamos habían a parte de la nuestra otra mesa doble y una de cuatro y a punto de irnos se añadieron dos dobles más.
Aparte de eso la cena ha sido correcta y económica.
Ahora dejo de escribir porqué me ha entrado un poco de sueño, mañana nos levantamos prontito…
Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157621849643759/
Un día completo… 131Km. (5h.)
Marzo 22, 2009
La frase que tengo grabada en este momento es: voy a preparar una “rutita”… pero empecemos desde el principio.
07:45h. en pié, desayuno completo, Megane y rumbo a Ordino-Arcalis.
09:10h. ya con los skis puestos, empezamos unas bajaditas. A pesar de que todavía hay mucha nieve, el calor de estas últimas dos semanas junto con el trabajo de las máquinas hace que a primera hora, la nieve esté muy dura. A mí personalmente me encanta deslizarme sobre ella oyendo el típico ruido sfrrrrr-crrrr pero Sonia no es del mismo parecer…
10:15h. hay mucho viento y esquiar así no es del todo agradable. Si le añadimos que a Sonia le ha salido un bulto en el tobillo debido al doblete de esquiada del pasado fin de semana, el resultado es simplemente abandonar. Mientras volvemos a casa, me propone coger la Ultra y darnos una vuelta. Pienso que es buena idea.
10:45h. Sonia, tras abrir la guía del Pirineo Catalán opta por proponer una “rutita” que consiste en bajar hasta La Seu d’Urgell y dirigirnos hacia unos pueblecitos ubicados en la parte oeste del Parque Natural del Cadí-Moixeró para luego regresar a Andorra. Me parece bien, la única modificación que comento es la de no pasar por el centro de la Seu y entrar directamente desde Alàs.
11:00h. Salimos con la Ultra. Al llegar a Santa Coloma nos encontramos un atasco monumental. Supongo que es debido a que el pasado viernes fue fiesta en muchas comunidades de España y que hoy toca el camino de regreso a casa para todos aquellos españoles que han optado por pasar el puente en Andorra. En resumen, el recorrido que se suele hacer en 15m. se convierte en 30m. (Añado que son 30 porque todos sabéis como Fa conduce entre los coches… porque por mí podría haber sido más de una hora!)
Ya pasada la aduana, el camino está despejado. En un “no res” llegamos a Alàs donde nos desviamos por la LV-4008 en dirección Cerc. El sol pega y hace calor, la carretera es tranquila y está despejada, algún que otro ciclista y nada de tráfico. Pasamos por varios pueblecitos: El Ges, Adraèn, Fornols, Ossera hasta llegar a Sorribes. Aquí leemos un cartel que indica Organya a la derecha y, para allá que vamos. De repente, el asfalto desaparece y se convierte en un camino de tierra compacta, plano y con mucha visibilidad, pienso que podemos seguir tranquilamente.
Conforme van pasando los minutos, el camino se hace un “poquito” más complicado: la tierra ya no es tan compacta y aparece alguna que otra piedra. A medida que avanzamos estas van en aumento tanto en cantidad como en tamaño, la pendiente también. Se nos cruza un tractor y el “pagès” nos mira con asombro. Seguimos.
Ahora estamos rodeados de vegetación, alguna vaca suelta, una manada de caballos abajo en el valle, el camino sube… Empiezo a sudar y preocuparme un poco pero sigo convencido de que lo mejor es seguir “palante”. Finalmente llegamos a la cima, paradita, un cigarrillo. Subir no ha sido llevadero así que la bajada va a ser difícil. Se lo digo a Sonia la cual me comenta que soy todo un campeón y que si hace falta se baja de la moto.
Arrancamos y a escasos 500m., le digo que baje. No puedo aguantar el peso de la Ultra, el suyo, las piedras, la calor… Durante aproximadamente 4km. he tenido que, literalmente andar sentado haciendo un esfuerzo sobrehumano para lograr no caerme pues las piedras ahora tienen un tamaño considerable.
Cuando no aguanto más, paro a la sombra de un árbol para esperar a Sonia que sigue andando. Oigo un ruido de moto que de prisa se acerca. Una KTM a la que saludo y el tío me hace una señal del tipo “no veas chaval donde te has metido con el bicho ese”. Le sigue una enduro BMW y luego Sonia, monísima ella con casco puesto y con la calor que hace, uaa. (Digamos que prefiero la “sombra” del casco a morir por insolación!)
Finalmente por arte de magia, el asfalto vuelve a nosotros. Hemos recorrido unos 20Km. de camino forestal hasta un cartel que nos indica Montant de Tost. La carretera que baja hasta la C-14 es muy empinada y llena de curvas pero nos parece gloria.
Una vez abajo nos dirigimos a Andorra muy hambrientos. Sobre las 16:00h. entrábamos en casa y justo 20m. más tarde un buen plato de “bavette alle vongole” (unos espaguettis planos con almejas) y una buena copa de vino blanco nos llenaban los estómagos y nos hacía reír pensando en nuestra “rutita”.
PD: hoy he descubierto que la Harley es en realidad una enduro disfrazada y que, la próxima vez que se me ocurra plantear otra “rutita”, “nunca mais” dejaré que Fa siga si no hay asfalto!. Hoy he sudado la camiseta y me he ganado el pan!
Fotos: www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157615675001055/
Mont-Louis (FR) y Llívia, 214Km.
Marzo 8, 2009
Con la promesa de un domingo soleado y tras la última nevada de esta semana, parecía obvio que hoy sería una “bella giornata” de esquí pero, la rodilla de Fabry se resintió el viernes y como resultado, hemos disfrutado del viento en la cara sacando a pasear a Ultra después del frío invierno.
No hemos sido madrugadores pero el trayecto que originalmente se había pensado, nos tenía que llevar tan solo hasta Puigcerdà por La Seu pues, la salida por Pas de la Casa requería el uso de cadenas y que yo sepa, todavía no se ha inventado un equipamiento para motos.
Hacia las 11:30 estábamos en marcha con la típica estampa del que no quiere pasar frío: pantalones térmicos, forro polar bajo la cordura, braga… Si tenéis en cuenta que los termómetros han llegado a marcar 17º y que había gente en manga corta pues imaginad…
Al llegar a La Seu, hemos tomado dirección Puigcerdà. En breve hemos dejado Alàs a nuestra derecha, un pueblecito donde comer bien significa ir al Dolcet.
La carretera que conduce a Puigcerdà combinada con la idoneidad del clima es un placer para los sentidos. El sol a nuestra espalda, el aire todavía fresco de cara y, poco a poco, el paisaje de la Cerdanya que se abre ante nosotros flanqueado por cientos de montañas blancas. El valle empieza a demostrar que la primavera se acerca y que este año, las nieves caídas nos van a dejar un verde intenso.
Yo tengo una debilidad con el paisaje ya sea urbano o rural y pido a Fabry que se pare de tanto en tanto para hacer una foto. Es una lástima que el papel no capte nunca la belleza tal y como nuestros ojos la perciben.
Para no desilusionar, esta vez también las he cazado mirándome atentas… son marrones con un marrón que definiría como suave si el color se percibiera con el tacto;tienen el pelo más largo de lo habitual supongo por las temperaturas que soportan a la intemperie. Las he bautizado como vacas pirenaicas pues sólo las he visto por aquí.
Esta mañana antes de salir, habíamos mirado la guía del Pirineo por si nos mostraba algo interesante cerca y Fabry había comentado no haber estado en Llívia por lo que se había convertido en nuestro objetivo.
Llívia es un pequeño pueblecito con una historia que se remonta a tiempos de los romanos. Enclavado cual isla en territorio francés, pertenece sin embargo, a Cataluña.
No obstante, en la rotonda de salida de Puigcerdà y, demostrando que el Tom-tom atonta los sentidos ya que sin él, una vez te acostumbras, pareces no ser capaz de volver a leer un cartel, en vez de ir a Llivia, hemos ido hacia Bourg-Madame. A partir de ahí, conscientes de que nos alejábamos de nuestro destino, nos hemos dejado llevar por la preciosa carretera nevada hasta Mont-Louis.
Esta pequeña población francesa destaca por su casco antiguo amurallado en medio de un paisaje natural excepcional. La fortificación de Vauban está dentro de la lista del Patrimonio de la Unesco desde 2008 cuando se incluyeron las seis fortificaciones ideadas por el ingeniero real al cual les deben el nombre.
Pasamos el puente de acceso y las dos puertas de las murallas para acceder a unas calles con restos de nieve y hielo. Pasan de la una y el lugar está excesivamente solitario y tranquilo. Hacemos algunas fotos.
Decidimos deshacer el camino para comer en Llívia. El hambre empieza a apretar. Vemos cómo el paisaje blanco vuelve a dejar paso al verde y esta vez sí, al llegar a Puigcerdà, seguimos el cartel que nos ha de llevar a nuestro destino.
Aparcamos a Ultra en el casco viejo, al lado de la Iglesia y el enclave del Castillo y empezamos a caminar buscando un buen sitio donde comer. No hemos tenido que esforzarnos demasiado, el hostal Rusó ( www.portalcerdanya.com/hostalruso ), a pocos metros de donde estábamos, ha cubierto nuestras expectativas. Comida casera, a buen precio y tranquilos, fuera de la zona de terrazas abarrotadas de barceloneses.
Ya satisfechos, nos hemos dado un paseo por sus calles y a una buena hora, hemos iniciado el camino a casa.
Fotos: http://www.flickr.com/photos/fabryhd/sets/72157614975358870/